sábado, 30 de julio de 2011

¿El Tamaño de un país importa?

A raíz del último campeonato de Uruguay en la Copa América, se hace aquí una reseña publicada el día de hoy por la página de la FIFA intentando responder a la interrogante si sólo los países grandes tienen mayores posibilidades de ganar títulos.



“Así son las cosas; no sirve de nada lamentarlo o estar triste. Respeto el torneo, y más aún a todos los jugadores que han participado en él, pero clasificarse no es nada sencillo”.

Al igual que George Weah, que en su momento realizó esas declaraciones a FIFA.com, muchos grandes nombres del fútbol no pudieron participar nunca en la Copa Mundial de la FIFA por culpa de haber nacido en países “pequeños” futbolísticamente hablando: junto a Weah, su tocayo George Best, Ryan Giggs, Ian Rush o Jari Litmanen son algunos ejemplos.

Gigantes asiáticos y africanos

En todo caso, que un país sea grande no implica necesariamente que sea potente en el mundo del fútbol. Por ejemplo, China, la India e Indonesia, tres naciones que suman tres mil millones de habitantes conjuntamente, figuran entre las más pobladas del planeta. Sin embargo, cada una de ellas solamente han obtenido un único billete mundialista a lo largo de su historia.

Así, la India se encontró con un pasaporte inesperado para participar en Brasil 1950, pero finalmente renunció, porque, entre otras cosas, ¡no autorizaron a sus futbolistas a jugar descalzos! Por su parte, las Indias Orientales Holandesas, como se denominaba Indonesia hasta 1949, participaron en un Mundial ya en su primera tentativa. Eso sí, fue gracias a la retirada de sus rivales en las eliminatorias, Japón y Estados Unidos…

Por el contrario, China puede presumir de haberse clasificado con el sudor de su frente para Corea/Japón 2002. El técnico serbio Bora Milutinovic fue el gran artífice de aquel éxito. “China debería conceder más importancia a la formación de sus jóvenes, que representan el futuro del país. Los entrenadores chinos son gente muy trabajadora, pero carecen de experiencia para llevar a los más jóvenes hasta el máximo nivel”, declaró recientemente Milutinovic para explicar los límites futbolísticos de la Gran Muralla.

Por lo demás, aparte de China, Corea/Japón 2002 también inspiró especialmente a otros grandes países del continente. La mejor actuación de Tailandia se remonta a la fase de clasificación para aquel campeonato, donde los Changsueks se quedaron a las puertas del éxito. Por otro lado, después de una primera presencia en 1954, hubo que esperar 48 años, hasta esa Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002™, para ver a Turquía sellando de nuevo su pasaje para la máxima competición futbolística. Eso sí, el combinado euroasiático no pudo aprovechar mejor su participación, al quedar 3º del certamen.

Entre los decanos del fútbol africano, Malí y Sudán, que figuran asimismo entre los países más poblados del continente madre, nunca han degustado las mieles mundialistas. En su primera inscripción en la competición preliminar, la RD del Congo, por su parte, dio un golpe maestro al ganarse un puesto en la fase final de Alemania 1974. Sin embargo, aquella hazaña inicial es también la última hasta la fecha, ya que los Simbas (que más tarde se convirtieron en los Leopardos) vienen estrellándose sistemáticamente en esos primeros escollos.

Sudamérica, cuna de talentos

Pese a ser el único representante del continente sudamericano que nunca ha participado en la gran cita mundialista, Venezuela, con sus 30 millones de habitantes, parece marchar por el buen camino. No en vano, la Vinotinto viene de alcanzar las semifinales en la Copa América 2011; aunque sigue estando a años luz de los 15 títulos (récord en la competición) y de las 11 participaciones en la Copa Mundial de la FIFA de un Uruguay que solamente tiene 3,5 millones de habitantes.

“Uruguay es un país sumamente pequeño pero muy apasionado por el fútbol”, destacaba el zaguero Mauricio Victorino a FIFA.com, para explicar la paradoja histórica entre su población reducida y su nutrido palmarés. “Cuando has nacido en un país que posee una prolongada tradición futbolística y montones de aficionados, aunque sólo tenga 3 millones de habitantes, llevas la presión en las venas, porque sabes que vives en un país que siente auténtica pasión por el fútbol”, confirmó su compañero en la Celeste Diego Pérez.

Coincidencia o no, resulta que la nación menos poblada de la CONMEBOL conquistó recientemente su último trofeo continental frente a otro país ‘pequeño’: Paraguay. Pese a que allí apenas vivan 7 millones de personas, la Albirroja es una de las selecciones más fieles a la máxima competición futbolística, con 8 participaciones en la Copa Mundial de la FIFA: 7 tras superar las eliminatorias, y la otra como invitada… en Uruguay 1930.

Pequeños coloses europeos

Cuatro años más tarde, otros dos países de escaso tamaño se sentaron a la mesa de los grandes, gracias a la clasificación de Holanda y Suiza para la Copa Mundial de la FIFA Italia 1934. En los años sucesivos, de hecho, ambas selecciones se convirtieron en unas auténticas asiduas de la competición, con 7 y 9 participaciones respectivas en la fase final. “En siete años, hemos disputado cuatro grandes campeonatos, hemos sido octavofinalistas de un Mundial, hemos ganado a la campeona del mundo en su camino hacia el título, hemos arrancado un valioso punto en casa de Inglaterra… todas ellas, verdaderas hazañas para un país pequeño como el nuestro”, resaltaba recientemente el defensa helvético Stéphane Grichting, en el momento de anunciar su retirada del fútbol internacional.

Dinamarca, en cambio, solamente logró empezar a codearse con la flor y nata mundial en fechas más tardías, en México 1986. Desde entonces, no obstante, la Dinamita danesa no se ha limitado a aquella explosión del estreno y ha mantenido una alta calidad en su fútbol, lo que le ha permitido volver a participar con bastante regularidad en la gran cita mundialista. Y fijándose altas miras, incluso: “Somos un país pequeño y, para ganar el Mundial, hay que ganar prácticamente siete partidos contra países que suelen ser mucho más grandes que el nuestro. Nosotros tenemos 5 millones de habitantes, por lo que, como es lógico, producimos menos jugadores con talento que un país con 80 o 100 millones de personas. Dicho esto, creo que podemos llegar bastante lejos”, señalaba Nicklas Bendtner en la pasada Copa Mundial de la FIFA.

Además de los citados, otros países habituales al máximo nivel como Croacia y Noruega confirman cada año la frase del mítico Roger Milla: “Gracias al fútbol, un país pequeño puede ser grande”.

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